Hoy es domingo, lo cual no significaría nada en particular salvo por la watchparty que acabo de terminar. Habría sido un domingo particularmente desesperante si no hubiese sido porque hoy tocaba ver Doctor Who con mis amigos, actividad que llevo gestionando semanalmente desde hace medio año ya en nuestro servidor de Discord.
Hoy hemos visto "Silence in the Library" y "Forest of the Dead", de la cuarta temporada, los cuales os sonarán para bien si sois familiares con la serie. Ya sabéis, los monstruos-sombra Vashta Nerada, la primera aparición de la icónica River Song, el Décimo Doctor ¿sorprendido? de que le digan "pretty boy", etc.
Estos dos capítulos son de esos que, tanto si eres devoto como yo o un fan más casual, ves y dices "buah, AMO Doctor Who". Excelente guion, interesantísimas dinámicas, personajes que se sienten reales en el mejor de los sentidos, una trama irresistible. Estos capítulos los he visto varias veces ya (mínimo 5 o 6 en conjunto), y los sigo revisitando cada cierto tiempo sin mayor problema.
Estos momentos son bellos y me hacen recordar por qué amo tanto esta serie y cómo sus historias han calado en lo más profundo de mi ser y de mi mente, pues forman, inevitablemente, parte de la visión que tengo sobre el mundo a día de hoy. Sin embargo, otra cosa muy graciosa que también me ocurre al planear estas watchparties es encontrarme con capítulos como "Fear Her". Pongo de ejemplo este capítulo pero, siendo sinceros, los hay Mucho peores. Es un capítulo temático de los JJOO (más o menos) que relata las desventuras de un monstruo-garabato más bien aburrido y que incluye momentos que no tienen demasiada importancia en cualquiera de los sentidos que se os puedan ocurrir. El capítulo comparte temporada con episodios como "Satan's Pit", que os sonará por ser el famoso episodio donde se confirma que, en efecto, Satán es canon en el universo de Doctor Who (no es que me queje precisamente, eh). Es gracioso porque este capítulo, el de Satán, es emocionante a más no poder, es buenísimo.
¿Cómo es posible que la misma temporada comparta capítulos tan débiles y tan magníficos al mismo tiempo? Es el mismo tío el que los escribe, eh. ¿Qué está pasando? ¿Ayuda?
Está claro que Doctor Who nunca ha sido famosa por su consistencia, en cuanto a calidad refiere al menos. La montaña rusa de emociones triunfantes y guiones reguleros es algo que siempre he dado por hecho, por culpa del factor nostálgico (que debo asumir de una vez por todas) ya que empecé la serie con la tierna edad de 16 añitos (aunque con esa edad eres prácticamente whovian senior, pues la mayoría de fans que conozco online empezaron de muy niños a verla). El problema que los fans suelen tener en relación a Doctor Who es similar a ver el mismo grafiti en la esquina de tu calle todos los días: sabes que está ahí, sabes que siempre ha estado ahí, pero realmente nunca te paras a preguntarte quién coño lo habrá hecho. Doctor Who siempre ha sido inconsistente, siempre ha estado temblando sobre la cuerda floja, y siempre ha tenido fans que, al introducir la serie a gente nueva, la han defendido con garras y dientes:
Por culpa de esto nunca me he planteado la Gran Pregunta, la Pregunta que todos los fans de Doctor Who TEMEN en secretito y no se hacen porque sino eso significaría que todo ese dinero invertido en merchandising ha sido en vano.
¿Ha sido Doctor Who, en algún momento, una buena serie?
No me malentendáis por favor. No me refiero a la calidad de los capítulos. No me refiero a la performance de actorazos como Matt Smith, Karen Gillan, Peter Capaldi o David Tennant. No me refiero a su legado en la ciencia ficción y en la cultura pop general. Me refiero a Doctor Who como serie. ¿Ha sido capaz Doctor Who, en algún momento, de sobrevivir ella solita, como en el caso de Star Wars o Star Trek? Probablemente no.
Doctor Who empezó en los 60, en una época donde las series de televisión eran algo bastante raro de ver. Si tú en esa época eres una señora británica de cuarentaylargos años con dos hijos de 7 y 13 años un sábado por la noche y con tu marido fuera de casa "trabajando", no hay mucho más que hacer que poner un capítulo de Doctor Who, si total no había mucho más que ver. Su éxito se dio, en gran parte, gracias a la necesidad espiritual y universal de tener algo que ver en la tele a la hora de cenar. Está pensada para ser una serie familiar, una serie con la que estrechar lazos con tus hermanos o padres. Siempre ha sido una serie para todos los públicos, y ese es el principio del Problema actual con la serie: que el "todos los públicos" ya no existe como se entendía en el pasado.
Es por esto que, ahora mismo, Doctor Who se enfrenta a las consecuencias de su propia inestabilidad. Junto a este hecho, que ha florecido más según la gente ha ido cambiando su estilo de vida y con él su forma de ver series y películas, la serie ha sido incapaz de mantenerse al día de formas realmente atractivas e innovadoras. Se camufla este inalterable hecho con un estúpido despilfarro de presupuesto en cosas inocuas que no solucionan el problema real, que es más profundo y espiritual que otra cosa: el alma de la serie es vieja pero vestida con ropa del Bershka, cuando realmente lo que tiene que hacer es reencarnarse en vez de cosplayear juventud. Hay una necesidad real de showrunners jóvenes y fresquitos que entiendan de verdad tanto la serie como el contexto actual de la misma y cómo moverse hacia delante con ello en vez de estancarse en lo de siempre o incluso ir a peor. Igual es hora de que Doctor Who decida a qué audiencia quiere atraer en vez de centrifugar en la misma lavadora de siempre. De todos modos, no tengo muy claro en qué momento se encendió dicha lavadora. Tampoco tengo claro si esta enfermedad va de la mano con cualquier serie así de vieja. A saber.